Narciso Berberana

Conciencia hídrica y #COP25 en Chile

18 de marzo 2019

Una noticia relevante entregó el Ministerio de Medio Ambiente en los últimos días: entre el 2 y el 13 de diciembre de este año se efectuará en nuestro país la vigésimo quinta cumbre mundial de cambio climático #COP25, que reunirá a representantes de más de 195 países, más de 20.000 participantes.

Así, Chile se convertirá en el principal escenario del debate mundial respecto las acciones urgentes que se deben impulsar para rebajar la velocidad de aumento de temperatura en el planeta.

Indiscutidamente, uno de los efectos más importantes es la disminución en la disponibilidad de agua dulce en diversas partes del mundo. El ejemplo más reciente es lo sucedido en la turística Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, que debió restringir el consumo hasta 25 litros por persona al día (Chile promedia más de 200 litros) para evitar el temido día cero. Pero hay muchos más: en 2015 la crisis del agua golpeó a Sao Paulo, Ciudad de México se encuentra sometida a un estrés hídrico permanente con la imposibilidad de ofrecer agua potable con servicio continuo o lo acaecido en Venezuela esta semana, más asociado a la ausencia de gestión profesional.

En Chile la agricultura requiere del 82 % del recurso total. El agua para consumo humano sólo representa el 8 %. Ese porcentaje modesto clarifica que el principal reto no está en el consumo de agua potable, pero sí es relevante para que la ciudadanía tome conciencia. Pasamos de una sequía puntual a una megasequía estructural de una década, siendo el invierno pasado de los más secos de la historia en la capital. Los datos de pluviometría de Quinta Normal se asemejan a los registrados en el valle del Río Hurtado en la región de Coquimbo hace cuarenta años. ¿Hay duda de que el clima desértico avanza hacia la Región Metropolitana?

No obstante, esto no parece preocupar a los más de siete millones de habitantes de la capital de Chile por la sencilla razón de que la menor disponibilidad de agua no es percibida en su vida diaria; no afecta su cotidianidad.

Por eso, la pregunta que deberíamos plantearnos es: si llueve poco y cae escasa nieve ¿de dónde proviene el agua que en Santiago hace posible la vida de todas las personas y que permite todas las actividades humanas?

El aumento de las temperaturas está provocando que una parte cada vez más sustancial del agua dulce provenga del derretimiento de los glaciares al verse éstos expuestos a la radiación solar por falta de su capa protectora, la nieve. Los glaciares hoy están desnudos y nos los estamos consumiendo; por consiguiente, nuestra reserva estratégica es cada vez menor e irá disminuyendo conforme avance el siglo.

Es fundamental –entonces- que asumamos como país el compromiso para promover la formación de una conciencia medioambiental sólida en el conjunto de la sociedad, educando en el uso eficiente y sustentable de los recursos naturales, así como explicando la importancia de los glaciares.

El cuidado del agua es sin duda un cambio cultural profundo. Tardará en asentarse en la sociedad, sobre todo porque gracias a una gestión avanzada no está acompañado del trauma de la falta del agua de por medio, como pasó en Ciudad del Cabo.

Este año, en Chile, tenemos una oportunidad como pocas para unir fuerzas como sociedad y dar un salto enorme en la promoción del cuidado del medio ambiente gracias a la sensibilidad especial que traerá aparejada la cumbre #COP25. Consigamos con la colaboración de todos que se transforme en un éxito global.

NB

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Tweets por @NBerberana

2 weeks ago
Felicitaciones @esteveclos @EAguaChile y cuantos ayudaron a cumplir este sueño. La capacitación, el reconocimiento de los profesionales. Un gran aporte! https://t.co/j3bzd6RxOR
2 months ago
29 de julio Agotamos los recursos naturales #OvershootDay Hasta cuándo? #sostenibilidad Conocemos las soluciones concretas, por qué no implantarlas inmediatamente? @elagoradiario https://t.co/ijgOE6xQFq

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